Sigue adelante

Un leñador estaba en el bosque talando árboles para aprovechar su madera, aunque ésta no era de óptima calidad.

Entonces vino hacia él un anacoreta* y le dijo:

  • Buen hombre, sigue adelante.

Al día siguiente, cuando el sol comenzaba a despejar la bruma matutina, el leñador se disponía para emprender la dura labor de la jornada y recordó el consejo que el día anterior le había dado el anacoreta y decidió penetrar más en el bosque.

Descubrió entonces un macizo de árboles espléndidos de madera de sándalo. Esta madera es la más valiosa de todas, destacando por su especial aroma.

Transcurrieron algunos días y el leñador volvió a recordar la sugerencia del anacoreta y determinó penetrar aún más en el bosque. Así pudo encontrar una mina de plata. Este fabuloso descubrimiento le hizo muy rico en pocos meses.

Pero el que fuera leñador seguía manteniendo muy vivas las palabras del anacoreta: ” sigue adelante”, por lo que un día todavía se introdujo más en el bosque.

Fue de este modo como halló una mina de oro y se hizo un hombre excepcionalmente rico.

 

*Religioso que vive solo en lugar apartado, dedicado por entero a la contemplación, la oración y la penitencia.

🙏 El Maestro nos dice: “Sigue adelante", hacia tu interior, hacia la fuente de tu sabiduría ¿puede haber mayor riqueza que ésta?"

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies